Mauro Fiorenza: "La obra terminada es un deber cumplido porque el mejor servicio es hacia el prójimo"

El arte y un gesto de solidaridad que enaltece

CULTURA

10/28/20265 min read

Mauro Sebastián Fiorenza es un reconocido artista plástico azuleño que, tras vivir un momento muy doloroso luego de la pérdida de su padre (el recordado "Lula"), decidió convertir esa angustia en solidaridad y empatía hacia los que sufren. En diálogo con El Ojo Azul Noticias, el también músico repasó los pormenores acerca de este notable gesto.

EOA: - Próximamente, se va a llevar a cabo el acto de donación de una de tus obras al Hospital Municipal ¿Cómo surgió esta posibilidad?

MF: - Esto surgió, más o menos el año pasado en coincidencia con la partida de papá, y se genera debido a la atención y predisposición que ha tenido en ese momento el personal del Hospital para con él. ¿no? Estas son cosas inesperadas que, a veces, nos tocan vivir. Hago un paréntesis y cuento esto: hay una pintura que hice de papá, que fue un retrato de la época en la que él jugaba en Piazza y salió campeón en el año 85, con la insignia de capitán en el brazo. Gracias a Dios, dos semanas antes lo alcanzó a ver. Lo que no le comenté, aunque yo sé que él lo escuchó y está, es que declararon la muestra de interés comunitario cultural y a mí me dieron un legajo en el Concejo Deliberante como referente de la música y del arte. Eso no le dije porque quería darle la gran sorpresa debido a que él me seguía a todos lados. Me sigue después como una especie de angustia, estrés, tristeza, donde empiezo a frecuentar el hospital porque no sabía dónde venían las puntadas y los malestares que estaba sintiendo. Ahí empiezo a observar muchísimo a la gente, las situaciones, la esperanza, la fe, que se agarra a una estampa, la desesperación... Entonces, me surge la idea de hacer una obra de carácter sacro, como la Sagrada Familia, con impronta personal. Y la idea era que a la gente le produjera una felicidad. Que la obra esté hecha, para mí, es un deber cumplido porque el mejor servicio, es hacia el prójimo. Creo muchísimo en Dios y la obra tenía que comunicar algo y, la mejor forma de pasar por el mundo y por la vida es hacer el bien, así me enseñó mi papá. Es lo que hizo Jesús: pasó por el mundo haciendo el bien, y quise buscar eso. Es una obra que está influenciada en el arte del Renacimiento, con ese estilo pictórico desde el Renacimiento del barroco. Por mi parte creo que, lo más importante, es colaborar para sentirnos parte de una comunidad para que seamos uno, ¿no? Y realmente todos podamos tirar para el mismo lado. Creo que esa es la gracia que me movió para hacer esta obra.

EOA: - ¿Qué tipo de materiales utilizaste para la realización de esta obra?

MF: - Es un formato bastidor como se hacía antiguamente. Artesanal, de 1 por 80, o sea que es una obra bastante grande. Es una tela de lienzo, la más tradicional, a la que le di una mano de yeso, que es una especie de una mezcla de cola y maicena, y un poco de agua para que la tela se sienta más unificada y más tirante y no absorba tanto material. Primero hice la base del dibujo, después le puse un fijador para que, cuando le diera la primera mano, la pintura quede bien diluida para no perder el dibujo. Generalmente hice los tonos en acrílico y, una vez que terminé esa base acrílica, empecé a levantar volumen en óleo. O sea, que la terminación final está hecha con óleo. La técnica proviene de todo lo que es el estilo renacentista, por las paletas, los colores y un poquito de Barroco que me identifica mucho. Y así mismo, una vez que la obra esté seca, se le pasa un barniz, una laca protectora. En este caso, le pasé tres manos para proteger la obra de humedad.

EOA: - Cuando empezaste a pensar en la obra, ¿Qué buscabas transmitir?

MF: - Para que sea una obra de arte, tiene que tener sus códigos, tener una composición, un pasaje, un buen dibujo y una connotación que tenga que ver con una paleta coherente. Acá hay una obra bien pensada donde la mirada, los gestos, la expresión, creo que tiene que ser como evocar a una especie de retrato. Yo tomé referencias fotográficas para poder trasladar esos personajes, porque no es la Sagrada Familia como nosotros la conocemos en las estampas, sino que busqué darle ese toque de estampa pero algo personal. Creo que hay que tener una impronta personal, un sello, un distintivo donde uno realmente tiene su pincelada, su forma de ilustrar, su forma de dibujar y ahí mismo, ciertas connotaciones, por ejemplo: si la obra está bien armónica, los brazos, las manos, los gestos... Pienso que, desde ahí, uno empieza a entender lo que es una obra, porque por eso se le llama obra de arte, ¿verdad? Porque el cuadro contribuye y tiene que tener todas esas características connotativas que corresponde. Creo que el arte clásico tiene que estar plasmado y vinculado a las influencias, que son fundamentales.

EOA: - Y a vos como creyente, cuando los observás ¿Qué te transmiten esos rostros de la Sagrada Familia?

MF: - A mí me tienen que transmitir tres cosas: primero paz, esperanza y, cada vez que la veo, me tiene que transmitir como una sensación de conformidad en cuanto a estar confortable con lo que uno está viendo, ¿no? Que la obra a uno lo tiene que contemplar y uno tiene que contemplar a la obra. Creo que es un ida y vuelta, eso tiene que suceder. A mí me tiene que transmitir una serenidad, por los colores, por lo que dicen sus miradas, los gestos, las manos, todo habla... En las historietas, que a mi me gustan mucho, vos ves también que los ilustradores usan los gestos, las manos para comunicar. Yo pienso que todo eso también tiene que ver con el arte del cómic y la obra, creo que van de la mano también. Creo que tenemos que tener esos componentes siempre. El resultado final lo va lo va a juzgar la gente porque la obra no pasa a ser mía, sino que ya es una donación que hice para el Hospital y después, la gente que la vea, sacará sus sus conclusiones. Por mi parte, espero que les guste y les transmita lo mismo que a mí.

EOA: - ¿Cuál fue la recepción que tuvo tu propuesta de parte de las autoridades del Hospital?

MF: - En su momento hablé con Ramiro Giménez y la recibió con mucha alegría, la tomó muy bien y se puso muy contento. Noté muchísima calidez cuando le mostré la obra y realmente le gustó mucho. Pienso que tener una obra de arte en el Hospital es lindo para que la gente la pueda contemplar. Mirá, yo pienso que el arte es transmitir belleza justamente, porque la belleza es una y también se da de diferentes formas, ¿no? En este caso, trata de hacer algo cálido, algo trascendental y espiritual y fue muy bien recibida. Estamos todos ansiosos para que la obra tenga su lugar y que la gente la pueda transitar.

El acto de donación de la obra de Mauro Fiorenza se realizará mañana viernes 30 de octubre a partir de las 10:00 en el hospital Municipal "Dr. Ángel Pintos".